Con paso firme se pasea hoy la injusticia.
Los opresores se disponen a sominar otros mil años
más.
La violencia garantiza: "Todo seguirá igual."
No se oye otra voz que la de los dominadores,
y en el mercado grita la explotación; "Ahora es
cuando
empiezo."
Y entre los oprimiedos, muchos dicen ahora:
"Jamás se logrará lo que queremos"
Quien aún este vivo no diga "jamás".
Lo firme no es firme.
Todo no seguirá igual.
Cuando hayan hablado los que dominan,
hablarán los dominados.
¿Quién puede atreverse a decir "jamás"?
¿De quién depende que siga la opresión? De
nosotros.
¿De quién que se acabe? De nosotros también.
¡Qué se levante aquel que está abatido!
¿Quién podrá contener al que cnoce su condición?
Pues los vencidos de hoy son los vencedores de
mañana
y el jamás se convierte en hoy mismo.
O P I N I Ó N
Una de las cosas más fuertes de este poema es que, a pesar de haber sido escrito hace más de 50 años sigue siendo vigente, vigente en un mundo en el que sigue existiendo la relación violenta opresor-oprimido y violenta también porque muchas veces esta realidad quiere ser ignorada o hay una cortina de humo que nos obstruye la vista. Yo sé que todos vivimos una realidad y que tal vez no podremos conocer las realidad de todos como sólo ellos pueden, pero podemos intentar conocerla construyendo el puente del diálogo.
Pero al leer este poema lo que me salta más es que no debemos ser apáticos a las situaciones que nos molestan y siempre proponer y sentir que "el jamás se convierte en hoy mismo", porque durante todo el tiempo miles de personas se han pronunciado en contra de lo que sucede y han propuesto soluciones, que la mayoría de las veces no son escuchadas, por eso tenemos que opinar y compartir lo que pensamos y hacer algo por lo que creemos, vivir nuestras ideas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario